10 de abril de 2010

Enciclopedia de la Enciclopedia

Tema con variaciones 1, originalmente cargada por My Buffo XP.

“Una vez tuve una enciclopedia y tuve la verdad. Un día se perdió un tomo y yo perdí la inocencia.”

“Los eruditos son como las enciclopedias: portan un sinfín de datos sobre cosas que han hecho, dicho o estudiado otros, que nadie suele necesitar y que, si no fuera por ellos, caerían en el olvido; pero siempre es bueno tenerlos a mano. Además, adornan muy bien las reuniones, tanto como las enciclopedias engalanan las estanterías.”

“Las ONGs son como las enciclopedias: cuestan mucho dinero y sus teóricos destinatarios apenas encuentran algunas respuestas en ellas. Pero nos tranquiliza saber que existen.”

“Los mapas son como las enciclopedias: están llenos de datos que sólo sirven cuando estás buscando algo; y entonces la información te parece insuficiente.”

“El mundo es como una enciclopedia: está lleno de cosas que no vas a ver nunca.”

“La vida no es como una enciclopedia. Ni como un camino ni como una caja de bombones. La vida es como una metáfora.”

“Un optimista es un tipo que cree que amortizará su inversión en una enciclopedia.”

“Un pesimista es un tipo que, cuando busca algo en una enciclopedia, se convence de que el error, la errata y/o la incorrección propia de cualquier obra impresa estarán agazapados en aquello que él está leyendo.”

“Las enciclopedias son la cosa útil más inútil del planeta.”

“Las enciclopedias son como las enciclopedias.”


(Alocuciones de Vladimiro Marrón, recopiladas por Juan Pedro Soco Urtizberea en Pensamiento vivo de Vladimiro Marrón).

7 de abril de 2010

Gracias por nada


"El que da sin esperar nada a cambio, suele recibir nada a cambio."
Vladimiro Marrón


Pescador de viento, originalmente cargada por My Buffo XP.

4 de abril de 2010

Lasciate ogni speranza



Cargado originalmente por My Buffo
“Estoy completamente convencido de que en alguna parte del mundo está esa persona que siempre necesitamos: un maestro, un gran amigo, un verdadero amor… Pero también estoy seguro de que las probabilidades de encontrarla son cercanas a cero.”
Vladimiro Marrón

    ¿Es Vladimiro Marrón un pesimista? ¿Acaso el solitario filósofo ha perdido ya la fe en la humanidad, en la amistad, en el amor? ¿O es tal vez sólo realista, alguien que no está dispuesto a dejarse engañar por los cantos de sirena del azar y los millonarios premios de la lotería?
    Vladimiro Marrón nos invita a creer. Su profunda convicción es un canto a la esperanza, a no darse por vencido, a insistir contra viento y marea porque, pese a todo, esa persona especial (el maestro, el amigo, el amor) nos espera en algún lugar del Universo. Ello hace aflorar lo mejor que hay en nosotros: la alegría de vivir, las ansias de superación, la ilusión, la templanza, el valor, la imaginación, el tesón, la entrega…
    Sin embargo, y aunque no lo afirme claramente, Marrón también exige prudencia, moderación e, incluso, desaconseja el esfuerzo: si lo más probable es que jamás hallemos lo que buscamos, ¿para qué molestarse? ¿Por qué mejor no ahorrar el dinero dilapidado día tras día en números de lotería que, al cabo de nuestras vidas, podría convertirse en una fortuna? Marrón nos está insinuando que, tal vez, es mejor alegrarse si el azar nos favorece, aunque no es sano esperar que lo haga.
    La sentencia de Vladimiro Marrón es, en definitiva, un canto a la desesperanza, a la desesperación. Lo que buscamos existe, está allí, quizás delante nuestro, o a nuestras espaldas, pero (con casi total seguridad) no lo veremos nunca. Es un paraíso terrenal del que hay fotos, relatos, pinturas, loas y alabanzas, pero del que no hay mapas, huellas ni indicaciones en el camino. Es una maldición que se cierne sobre la humanidad y que hace aflorar lo peor de nosotros: la tristeza, la melancolía, la frustración, el abandono, la cobardía, la parálisis, la misantropía e incluso, en algunos casos documentados, la antropofagia.
Juan Pedro Soco Urtizberea

El principio del fin

"No es necesario que tus principios se conviertan en tu final."
Enzo Augusto Cerletti

1 de abril de 2010

Lo mismo no es ni parecido


Al cine en bicicleta
Cargado originalmente por Julikeishon en Basel

    Vladimiro Marrón dijo una vez: “Sólo hay cine y literatura para los intelectuales. Los mortales simplemente ven películas y leen libros.” El pensador estadounidense Tabb Capslocke, más tarde y en cuanto supo el hecho, acusó a Marrón de plagio, puesto que él había escrito, casi una década antes de que el argentino pronunciase su frase, el mismo exacto sintagma sólo que en inglés, pero cuyas traducciones al castellano coincidían perfectamente con la sentencia marroniana. Cito, por ejemplo, una edición española de 1976:
    “Sólo hay cine y literatura para los intelectuales. Los mortales simplemente ven películas y leen libros.” (T. Capslocke, Historia del Arte Universal, Barcelona, 1976)
    Ahora bien, ¿han dicho lo mismo Capslocke y Marrón? Si se analizan cabalmente las frases de uno y otro, veremos cómo no sólo no dicen lo mismo, sino que difieren radicalmente.
    Lo que Capslocke quiere decir es que el Arte sólo está al alcance de quien cuenta con el suficiente bagaje cultural como para analizarlo, clasificarlo, estudiarlo, relacionarlo, glosarlo, contextualizarlo, criticarlo y comprenderlo. El intelectual es el único que puede ver literatura y cine allí donde hay libros y filmes, y por ello mismo accede a la inmortalidad, pues trasciende el plano material y se perpetúa a través del Arte. Los demás, los mortales, deben conformarse con acceder a la materialización de la obra intelectual, sin llegar a ver más allá de la obra en sí, sin ascender a partir de ella hacia el Cine y la Literatura (las mayúsculas son mías). Así, el inculto sucumbe como sucumben las páginas de un libro, que amarillean y se ajan hasta deshacerse en polvo; o como sucumben las películas, que pierden color, brillo y contraste, se manchan, o se extravían en archivos públicos.
    Marrón, en cambio, está afirmando que el cine y la literatura son meros constructos del intelectual, otro castillo de naipes en su universo de ficciones narrativas que componen aquello que llaman ciencias, hermenéutica y crítica. La única verdad es la que está al alcance de la mano de (el común de) los mortales: el libro y la película. Todo lo demás es puro juego intelectual.
Juan Pedro Soco Urtizberea

20 de marzo de 2010

Extinción


Mr. Frodo!
Cargado originalmente por Julikeishon en Basel
“Si no fuera por el ser humano, la humanidad se extinguiría.”
Vladimiro Marrón (en el II Encuentro de Ecología, Cambio Climático y Conservacionismo de Ituzaingó, febrero de 1999)

18 de marzo de 2010

La gente


Dynamo, originalmente cargada por Julikeishon en Suiza.








"Huyo de la multitud
Y no me electrocuto en la corriente"
El Cuarteto de Nos, 
No quiero ser normal

Tené cuidado cuando hables de la gente. Cuando digas “la gente hace cualquiera” o “la gente compra cualquier cosa” o “la gente se cree todas las mentiras”. Porque cuando hablás de la gente también estás hablando de mí.
¿O quién te creés que es la gente? ¿Sólo un decorado? ¿Los personajes secundarios de tu biografía? ¿El fondo en el que se recorta tu figura, el contraste en el que resalta tu singularidad?
Para vos, la gente es una masa informe, amorfa, compuesta de muchas partes pequeñas e indiscernibles, como los granos de arena en el desierto o los fideos de la sopa. Son ellos, los otros, la turba que lincha a un sospechoso, las cifras de una catástrofe, las manchitas en la foto de una manifestación o de una cancha de fútbol.
La gente hace siempre todo diferente a como lo hacés vos; por eso decís “la gente hace” y no “nosotros hacemos”. Además, a la gente se le pueden hacer cosas que a vos no: a la gente se la arrastra (a un acto, a un concierto), se la manipula (a través de los medios, por los políticos), se la engaña con facilidad (con falsas religiones, promesas imposibles y hombrecitos verdes del espacio exterior) y se la embrutece (con la televisión, los videojuegos y las leyes de educación).
Vos nunca formás parte de la gente. Vos sos distinto. Remás contracorriente, te parás en lo alto de una montaña y mirás para abajo cómo las hormiguitas se repiten una y otra vez, espoleadas por el instinto y la alienación.
Pero, ¿sabés qué? Siempre decís que a la gente no le importa nada (o, en lenguaje más coloquial y soez: a la gente le importa todo una mierda, o tres carajos, o un cuerno, o un pepino, o un rábano, o un pimiento, o un sorete, o que le chupa todo un huevo, o se la trae floja, se la suda, se pasa todo por el ojete, el ojal, el orto, las bolas). La gente va a lo suyo, decís. La gente prefiere ignorar los problemas y ser feliz en su mundo particular. La gente es feliz creyéndose cualquier cosa.
La gente es feliz.
Por eso soy parte de la gente.

12 de marzo de 2010

Periodistas


¡Ya soy un fotologger!, originalmente cargada por My Buffo XP.

“Tengo un profundo respeto por el oficio del periodista, pero hay tres clases de periodistas que no soporto: los que escriben en periódicos y revistas; los que hablan por la radio; y los que salen en televisión.”
Vladimiro Marrón (en una conferencia de prensa, junio de 1986)

9 de marzo de 2010

Valor


“Todos son muy amigos, pero cuando te subís al ring te quedás tan solo que hasta el banquito te sacan.”
Oscar Natalio ‘Ringo’ Bonavena

6 de marzo de 2010

Tiempo

“El amanecer de los tiempos se pierde en la noche de los tiempos.” 
Tabb Capslocke, en "Historia del Universo"